miércoles, 28 de diciembre de 2011

USUHAIA – SAN FRANCISCO

En total han sido 346 días de viaje para recorrer 23.115 Km, con lo que sale una media de unos 2.000 Km al mes. Por países:

Argentina: 4.884 Km; Chile: 1.859 Km; Bolivia: 2.323 Km; Perú: 2.949 Km; Ecuador: 1.248 Km; Colombia: 1.391 Km; Panamá: 691 Km; Costa Rica: 938 Km; Nicaragua: 551 Km; Honduras: 145 Km; El Salvador: 405 Km; Guatemala: 834 Km; México: 3.478 Km; Estados Unidos: 1.419 Km
 

  • Mayor distancia recorrida en un día: 172 Km entre Tuxla Gutiérrez, Chiapas y Tapanatepec, Oaxaca (México) el 23/10/2011
  • Mayor número de horas encima de la bici: 10 h 5 min para hacer los 102 Km entre el Lago Viedma y El Chaltén, Santa Cruz (Argentina) el 6/02/2011
  • Velocidad media más alta: 25,8 km/h entre Ticrapo, Huancavelica y Pisco, Ica (Perú) el 21/06/201
  • Velocidad media más baja: 10,5 Km/h entre el Lago Viedma y El Chaltén, Santa Cruz (Argentina) el 6/02/2011
  • Velocidad máxima: 82 Km/h en el descenso a Oña, Azuay (Ecuador) el 16/07/2011
  • Puerto más alto: Abra Huayraccasa 5.059 msnm en Huancavelica (Perú) el 20/06/2011
  • Puerto más largo: 57 Km de subida para superar un desnivel de 2.700 m entre Balsas (950 msnm) y el Abra Barro Negro (3.650 msnm) en Amazonas (Perú) el 6/07/2011
  • Mayor desnivel acumulado: 2.796 m entre Saraguro, Loja y Cumbe, Azuay (Ecuador) el 16/07/2011
  • Temperatura más alta: 43ºC en el Valle del Patia en el Cauca (Colombia) el 2/08/2011
  • Temperatura más baja: -10ºC la noche que pasé en la Mina Caudalosa a 4.550 msnm en Huachocolpa, Huancavelica (Perú)

AGRADECIMIENTOS:

Muchas gracias a la gente que me ayudó a decidirme a dar el paso y lanzarme a esta aventurilla, a la familia, los amigos y todos los que habéis seguido este blog. Aquí van unos agradecimientos a algunas de las personas que de una manera u otra me han ayudado en el camino, seguramente me dejaré algunos...

Argentina: A la Escuela de Lago Escondido en la Tierra del Fuego; A la guardaparques del PN Los Glaciares en la zona del Perito Moreno que me dejó acampar junto al glaciar; A los catalanes Albert y Raquel, el italiano Mario, la argentina Camila y a Rafa Gómez de Viña del Mar (Chile) que los conocí en El Chaltén (Santa Cruz); Al catalán Francisc y a Argi de Lekeitio que los conocí en El Bolsón (Río Negro); A Anuska Aragón, pamplonesa de Bariloche, muchas gracias por la cámara; Al equipo de fútbol de El Huecú (Neuquén); A Rodolfo Freire, guardaparque provincial del ANP El Tromen (Neuquén) y al cabrero; A los ciclistas argentinos Javier y María que coincidimos en Malargüe (Mendoza); A la celadora de la Escuela de la Pampa del Diamante y a los “furtivos” de Pareditas (Mendoza); A la pareja de Rosario con los que estuve viendo las estrellas en el PN El Leoncito (San Juan); A los Gendarmes del puesto de Tocota (San Juan); A Rolando Coria, el papá de la ciclista Ivanna, por esos días de “vuelta a la vida” en Rodeo (San Juan); Al Automóvil Club Argentina (ACA) de Tinogasta (Catamarca); A la familia del Dr. Fuensalida, Cecilia, Guillermo y especialmente a Caro, que me ayudó muchísimo en los momentos más difíciles y sin la que seguramente no habría llegado tan lejos, por esos días tan buenos en Londres (Catamarca) y San Miguel de Tucumán; A Paulita de Tupiza (Bolivia), Fernando y los otros colombianos que conocí en Salta; Chile: A Cristian, Cristina y Fournier de la Estancia Cameron en la Tierra del Fuego; A Oscar del Parque Ñandú en Magallanes; A los ciclistas franceses Gerom y Fede que los conocí en Villa Tehuelches (Magallanes) y luego los volví a ver en El Chaltén (Argentina); A los Carabineros del puesto de Morro Chico (Magallanes) y al coreano Ken, el suizo Stephan y Jack de Inglaterra con los que estuve peleando con el viento camino de Puerto Natales; Al capataz de la Estancia El Palenque en Magallanes; Al ciclista chileno Jorge que lo conocí en Puerto Natales (Última Esperanza); Al guardaparques del puesto de Laguna Azul en el PN de las Torres del Paine; Al gallego del Mosco en Villa O'Higgins (Aysén); Al poblador de Bahía Exploradores Jaime Schefer, en Aysén y a Marcos de Puerto Deseado (Argentina); A Shayen y Diego de Coihaique y al papá de Shayen; Bolivia: A los trabajadores de la mina Lamayu en Potosí; A la familia de la Estancia “Los Tajinales” cerca de Totaizal (Beni); A la cuadrilla que estaban recogiendo toronjas en Curichón (Pando); A Alfredo, el encargado de Construcciones “Etxe”, que conocí en el Chivé (Pando); A Mario que me llevó en su "pequepeque" por el río Madre de Dios desde el Chivé (Bolivia) hasta Puerto Maldonado (Perú); Perú: A Aritz Amezketa de Iruña con el que por fin me encontré en Cusco; A Jan Ulrich con el que fui desde Cusco a Ayacucho y después coincidimos otra vez en Ecuador; A Jan y Udi (Alemania) con los que fui al Machu Picchu, a Julien y Julien de Francia, que pedaleamos juntos llegando a Ayacucho, y a los otros ciclistas de “La Estrellita” de Cusco; A Kike y su familia y sus amigos de Ayacucho; A los trabajadores de la mina Caudalosa en Huachocolpa (Huancavelica); A Florian de Alemania con el que fui de Lima a Trujillo y al ciclista brasileño Adriano que también le conocí en Lima; A Lucho de la Casa de Ciclistas de Trujillo y a su familia: Araceli, Angela y el pequeño Lance; A los otros viajeros que estaban en la Casa de Ciclistas de Trujillo: Axel de Mar del Plata (Argentina), Andrés de Bogotá (Colombia), Carlos y los otros brasileiros...; A la policía de Chilete (Cajamarca); A los bomberos de Cajamarca; A la policía de Celendín (Cajamarca); A la policía de Leimebamba (Amazonas); A los bomberos de Chachapollas; A la Comunidad de Cocachimba (Amazonas); A la policía de Tamborapa (Cajamarca); Ecuador: A los bomberos de Loja y Saraguro; A la parroquia de Cumbe (Cuenca); A la policía de Zhud (Cañar); A los bomberos de Guamote (Chimborazo) donde de nuevo me junte con el alemán Jan Ulrich; Al alcalde de Mocha (Chimborazo); A los bomberos de Latacunga (Cotopaxi); A Santiago Lara y su familia de la Casa de Ciclistas de Tumbaco alado de Quito y a los otros ciclistas que estaban por allá: Cristina (Buenos Aires) y Robert (Inglaterra); A la policía de Mira (Pichincha); A los bomberos de Tulcán; Colombia: A la policía de Tangua (Nariño); A Chucho Córdoba de Bicimanía de Pasto; A los bomeros de Pasto; A la policia de Rosas y los militares de Mondomo (Cauca); A Hernán Miller y su familia de la Casa de Ciclistas de Cali; A los trabajadores de la Hacienda Mercedes cerca de Sevilla (Valle del Cauca); A Mauricio Gaviria de la finca “La Máquina” cerca de Barcelona en el Quindío y con el que fui a Salento en el Valle de Cocora; A la policía de La Pintada (Antioquia); A Manuel, Marta y su hija Manuela de la Casa de Ciclistas de San Antonio del Prado, muy cerca de Medellín y que también tienen una finca cerca San jerónimo donde me quedé; Al Ayuntamiento de Cañas Gordas (Antioquia); A Juan y su mujer de Mutatá (Antioquia); Panamá: A Toni de Barcelona, el dueño del velero “La Perla del Caribe” y su capitán Sebastián de Santa Fe (Argentina), que me llevaron desde El Povenir hasta Carti en Kuna Yala, y a Bea (Texas) y Enmanuel (Francia); A Maru (Argentina), Marijo (Vitoria) y Hernán (Venezuela) que compartimos buenas veladas en Ciudad de Panamá y a Jhonny Coto de Costa Rica; A los bomberos de La Chorrera (Panamá), Penome (Coclé), Santiago (Veraguas); San Felix (Cririquí) y Bugabá (Chiriquí); Costa Rica: A Scott Eliot de Seatle (EEUU) que vive en Copabuena (Puntarenas); A Elena Ross de la “Finca Amanecer” en Londres, cerca de Quepos (Puntarenas); A la Escuela de Música de Pochote (Puntarenas); A los bomberos de La Cruz (Guanacaste); Nicaragua: A los bomberos de Masaya; A Lorenzo Rojo (Gasteiz) y Javier Camacho (Tudela), dos pedazo ciclistas nómadas que conocí en León y de los que aprendí un montón, y a Paul (Washington DC) y los otros chicos de Quetzal Trekkers; A la Casa de Catalunya de Somotillo (Chinandega); Honduras: A los bomberos de Nacaome (Valle); El Salvador: A Thomas de la “Tortuga Verde” en la Playa de Intipucá (La Unión); A la policía de Usulután; A los bomberos de Zacatecoluca (La Paz); A Vanessa y Gerardo con los que estuve en Santa Tecla, alado de San Salvador, y al padre de Gerardo que me dejó el apartamento en Bahía Dorada, y a la familia de Vanessa; Guatemala: Al Centro de Salud de Pedro de Alvarado (Santa Rosa); A los bomberos de Escuintla; A Carlos y sus hijos que trabajan en Maya Pedal en San Andrés Itzapa y a Amelia de Chicago y los otros voluntarios que estaban por allá; A los bomberos de Cunén (Quiché) y Cobán (Alta Verapaz); México: A la Casa del Migrante (“La 72”) de la parroquia de San Román en Tenosique (Tabasco), al padre Tomás, Rubén y los otros voluntarios que están trabajando en defensa de los derechos humanos de los emigrantes que intentan buscar un futuro mejor para sus familias en los EEUU; A D. Guillermo López Carrera, fundador del Albergue del Campesino en Ocosingo (Chiapas); A Joaquín Sánchez de Cádiz, dueño del Hostalito y el taller de bicis de San Cristóbal de las Casas (Chiapas), y a Martín (Buenos Aires) y el japonés Eski y las mexicanas que nos dejaron plantados; A los bomberos de Tuxla Gutiérrez (Chiapas); A la Cruz Roja de Tehuantepec (Oaxaca); A Ernesto Morales por el raid que me hizo de Julapa a Mitla un día que estaba muy jodido con las tripas; A la parroquia de Mitla (Oaxaca); A Pablo de la “Tierra del Sol” en Tlacochauaya (Oaxaca) y a Tomás y José y los voluntarios que estaban por allá: Javier (Campeche), Vicky (México DF), Cris (EEUU) y Declan (Irlanda); A Gonzalo Sanmartín de Oaxaca, un gran conocedor de la historia de México; A la policia de Telixlahuaca (Oaxaca); Al Municipio de Asunción Nochixtlan (Oaxaca); A los bomberos de Huajuapán de León (Oaxaca); A la Cruz Roja de Izúcar de Morelos (Puebla); A los bomberos de Cuernavaca (Morelos) y Toluca (Estado de México); Al Municipio de Angangueo (Michoacán); A Santiago y su hijo David de Miravatio (Morelia); A Jorge Odenthal de Alemania pero que vive desde hace muchos años en San Jerónimo de Purenchécuaro (Michoacán); Al albergue de la parroquia del Rosario en Zamora (Michoacán); A la Casa del Ciclista de GDL en bici de Guadalajara (Jalisco) a Felipe, Bernardo y los otros chicos de GDL en bici; A Luis con el que estuve comiendo conchas chocolatas en Guaymas (Sonora); A Jorge y su mujer del restaurante “Palapa la Presa” de San Ignacio (Baja California Sur); A la policía de Benito Juarez (Baja California Sur); A Emilie y su pareja, ciclistas franceses que conocí en el Rancho Chapala (Baja California); A la Iglesia del Nazareno de El Rosario (Baja California); A Jerry de la Casa de Ciclistas de Ensenada (BC) y a la Sra. Delia y su marido; A Rogelio Serrano de Tijuana (BC) que me acompañó hasta San Diego; Estados Unidos: A Lucho Cely y su familia de San Diego (California) y a Benjamin y Lisa; A Zack de la isla de Man; A Jimmy Lizama de Los Angeles y a su pareja Josephine y por supuesto a su hermana Martha, y a “Tío Bledsoe”, Orlando, Aaron y su familia, Orange 20 y toda la gente que conocí de la Eco-Village y la Bicycle Kitchen de LA; A los chicos mexicanos que me ayudaron a recuperar mis cosas en Lompoc (CA); A Paola y Scott de Mariposa (CA) que hicieron que me fuera posible conocer Yosemite; Al ciclista coreano Bong que conocí en Yosemite; A Oscar Sosa y Xandra de Oakland por esos días tan buenos en San Francisco y a Elisabeth de Portland (Oregon)...

Rubén

2 comentarios:

  1. ¡Menuda aventura!, me gustaría hacer la misma ruta pero supongo que hay que estar muy preparado físicamente....

    Saludos.

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    Respuestas
    1. Enhorabuena por tus logros Rubén! Me gustaría saber un poco más cómo te preparaste la ruta, si sabías previamente a dónde ibas a alojarte y si hiciste contacto antes de llegar a cada destino.

      Muchas gracias por adelantado,

      Giovanni

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